Bob Bradley, cesado como entrenador de Estados Unidos


La final de la Copa del Mundo FIFA Estados Unidos 1994 se jugó en el Rose Bowl de Pasadena. Dos años más tarde se inauguraba la liga estadounidense MLS y el mismo estadio donde Romario y compañía le entregaban a Brasil su cuarta Copa Mundial se convirtió en la casa del Galaxy de los Ángeles.
La llegada de Thierry Henry a los New York Red Bulls, sumada a las incorporaciones de Nery Castillo al Chicago Fire, Miguel Ángel Ferrer Mista al Toronto FC y Omar Bravo a los Kansas City Wizards, ha generado bastante titulares favorables para la Major League Soccer estadounidense, que pretende aprovechar el buen desempeño de la selección de las barras y las estrellas en Sudáfrica 2010 para atraer reflectores y figuras de nivel internacional.
Después de la eliminación de mi queridísimo Tricolor de la Copa del Mundo, me alejé del futbol. A pesar de los 16 años que llevo viendo partidos de segunda ronda y esperando que la Decepción Nacional llegue al quinto partido todavía no he podido asimilar las derrotas por errores, series de penalty, o contra rivales inferiores del norte. Así que, tras volver de mi autoexilio hace un par de días, me encontré con una gran sorpresa al escuchar que el Chicago Fire de la MLS había fichado a Nery Castillo.
La mayoría de los jóvenes estadounidenses viajan a Amsterdam para alterar su sentido de la realidad, perder la conciencia y escabullirse perezosamente en una oscura y humeante esquina de un hash bar y tener grandes sueños. La selección de fútbol de Estados Unidos, sin embargo, se estrelló directo en la realidad el miércoles en la capital holandesa, derrotada 2-1 por el poderoso combinado Oranje, recibiendo así una pequeña muestra de la clase de oponentes que puede esperar en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.