Las sorpresas son para Navidad
Se dio la lógica en los cruces de Octavos de Final, no hubo sorpresas. Las casas de apuestas no sufrieron ningún cimbronazo. Los candidatos siguen firmes y quienes fueron de punto, están de vuelta en casa.
Se dio la lógica en los cruces de Octavos de Final, no hubo sorpresas. Las casas de apuestas no sufrieron ningún cimbronazo. Los candidatos siguen firmes y quienes fueron de punto, están de vuelta en casa.
La selección española necesitó sólo un gol –obra de David Villa– para vencer a Portugal y meterse en cuartos de final, donde enfrentará a Paraguay. El partido en general no fue bueno, la Furia Roja volvió a abusar de su toque del balón, sin lograr la profundidad para marcar la verdadera diferencia que puede sacarle a la selección de un desconocido Cristiano Ronaldo y compañía.
El primer tiempo mostró una mayor tenencia de la pelota a favor de los españoles, pero a pesar de esto, Portugal logró complicarlo, porque le ahogó la salida de su juego medular, jugó a la contra y estuvo bien plantado en defensa.
No hay caso para Chile cuando juega contra Brasil. Y es que la calidad individual siempre termina definiendo el duelo a favor del Scratch. En Sudarica 2010 no .fue la excepción, ya que pese a 30 primeros minutos disputados, la escuadra de Dunga no pasó mayores apuros para vencer a la Roja.
La historia se volvió a repetir, tal como ha sucedido en los últimos 10 años, porque la última victoria de la selección chilena sobre Brasil data del año 2000, cuando en un partido válido por las Eliminatorias para Japón-Corea, el entonces equipo dirigido por Nelson Acosta venció por 3-0.
Hace un par de días, al analizar la previa del juego, planteé que era un partido demasiado grande, muy riesgoso para ambas escuadras. Me había imaginado un encuentro muy disputado en la mitad, con mucho roce físico, con mucha voluntad de los jugadores para correr la cancha. La verdad es que vi a un equipo muy superior al otro, a pesar de ser dos grandes del fútbol mundial. Alemania ganó porque juega en equipo e Inglaterra perdió porque nunca supo a qué juega dentro del campo en todo el torneo.
Más allá de favoritismos, el partido entre Argentina y México se definió por su primer gol. Antes del increíble fallo del árbitro Roberto Rossetti, el encuentro estaba parejo, con un equipo mexicano que jugaba muy compacto y obligaba a los Albicelestes a tirar pelotas largas que no alcanzaban sus delanteros. Incluso, las dos jugadas de peligro más claras hasta el momento, habían sido por parte de los verdes.