Cualquier persona que no conozca demasiado la realidad del deporte argentino diría, al abrir los diarios de los últimos 10 días, que nuestro país tiene una política de deportes que no permite otra cosa que la obtención de continuos y grandes resultados, cosa que está lejos de ser así. Increíblemente, y por esas casualidades que permite el calendario, se vivió la mejor semana en mucho tiempo.
Todo comenzó el sábado 10 de septiembre, cuando la selección argentina de básquetbol-si, la Generación Dorada-consiguió el pasaje a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, al derrotar por 81 a 79 a Puerto Rico en un durísimo partido.
Un día después, se coronaba el gran torneo Preolímpico disputado en Mar del Plata con una gran victoria en la final ante Brasil por 80 a 75. El merecido primer puesto se dio por la constancia, el profesionalismo y el hambre de gloria de un equipo que está cerca de cerrar un ciclo por demás exitoso.
15th jul 2011


Uno de los mayores problemas del periodismo deportivo mexicano se personifica en la figura de José Ramón Fernández. Su línea periodística está basada en lucrar con los aspectos negativos del fútbol nacional. Ataca por atacar, destruye por destruir. Nunca con el objetivo intrínseco de proponer una mejora; siempre pensando en denostrar.
Siendo una persona con los reflectores siempre puestos encima, su palabra vale mucho. Y él la desaprovecha gastándolas en diatribas negativas. El periodismo de José Ramón Fernández es ejemplificable con el Rosario católico/cristiano. Unas cuantas frases y “Renuncia, Justino, renuncia Decio”. Otras cuantas frases y “Azcárraga, eres el mayor mal del fútbol mexicano”. Así, sin más.
Para resumirlo en pocas palabras, José Ramón Fernández es un paladín de la empresa en turno en la que trabaja. Cuando trabajaba en Televisión Azteca, atacó duramente a Televisa y a su equipo, el América. Se volvió el anti-americanista por antonomasia.