 Antonio no hubiera fallecido de haberse tomado las medidas necesarias / Foto: www.larissafc.gr PasiónSports entrevistó al médico Jaime Claudio Granados Montiel, Jefe internista de el área de urgencias del hospital de Xoco de la Ciudad de México, para conocer una opinión especializada de lo que sucedió con el recientemente fallecido jugador mexicano Antonio De Nigris.
¿Qué opina de lo sucedido con De Nigris? Situaciones así suceden esporádicamente con las personas que tienen trastornos genéticos o malformaciones vasculares, así como enfermedades no detectadas que al realizar deportes de alta exigencia producen complicaciones que incluso llevan a la muerte.
¿Por qué sucede esto en mayor medida en el fútbol que en otros deportes? No se trata de que suceda más en el fútbol, la situación aquí es que se trata del deporte más famoso y publicitado del mundo. Muertes así suceden en todo tipo de deportes, incluso en los que no son de alto rendimiento.
¿Cuál cree usted que sea a razón por la que sucede en mayor medida en recientes años? Esto siempre ha ocurrido, sólo que hoy en día se le da una mayor importancia y seguimiento a los casos. Ahora se maneja una mejor estadística de los casos que han sucedido.
Concretamente, ¿Cómo observa usted el caso de Antonio de Nigris? En este caso hay 2 vertientes, la responsabilidad puede recaer en 2 partes, la primera en los médicos que lo tuvieron a su cargo como del jugador. En el primer caso, si los médicos de los diferentes equipos en los que participó detectaron su problema, debieron haberle impedido la actividad física, asimismo notificar a la FEMEXFUT y a la FIFA.
Por otro lado al jugador estar enterado de su situación debió haber cuidado su salud. Para seguir jugando con el conocimiento de su mal, el jugador debía haber firmado una carta responsiva donde aceptara su padecimiento y decidiera seguir jugando, desafortunadamente aquí se incurre en delito, porque se considera eutanasia. Es como permitir que un post infartado se lanzara del bungee.
Revisiones medicas necesarias La ironía más grande del tema es el hecho del que el deporte es una actividad positiva para la salud, uno nunca espera toparse con casos como este, pero el médico fue claro: "El deporte en sí es algo positivo, pero es necesario realizarse revisiones médicas completas para poder realizarlo, más en caso del alto rendimiento. Esto ha sido así desde la antigüedad, en la época de auge de los griegos, sólo los más dotados participaban. Trasladándolo a tiempos actuales, es virtualmente imposible permitir que un diabético corra un maratón.
El caso de Antonio, no sólo debe dejarnos luto y admiración por el jugador, también se debe crear una escuela, realizar exámenes acuciosos a los deportistas de alto rendimiento, siempre viendo primero por la integridad de este, que por los beneficios de los clubes."
Gracias Antonio, toda tu vida nos enseñaste lecciones de luche e integridad e incluso ahora espero que tomemos la lección para que lo sucedido no sea una estadística más. Hay que cuidar a las personas que realizan el espectáculo más grande del mundo, porque no son sólo los actores en las canchas, son personas, padres, hijos, hermanos esposos. Si el deportista no tiene la posibilidad física de desempeñarse al más alto nivel, se le debe restringir y evitar los riesgos mortales.
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